Para saber a qué distancia nos encontramos de una tormenta, lo primero que tenemos que hacer es esperar al momento en que podamos ver un rayo. Si contamos los segundos que transcurren desde que vemos un rayo hasta que nos llega el sonido del trueno, podemos averiguar cómo de lejos está la tormenta. La explicación es sencilla.

Como sabemos, la luz viaja a 300.000 kilómetros por segundo. Por tanto, apenas es perceptible la diferencia entre el momento en que se produce y el momento en que lo vemos. Pero no ocurre lo mismo con el sonido, cuya velocidad es 0,343 kilómetros por segundo, o lo que es lo mismo, 343 metros por segundo. Esto quiere decir que el sonido del trueno va a tardar unos 3 segundos en recorrer 1 kilómetro.

Con un ejemplo lo entenderemos mejor:

Acabamos de ver un rayo y empezamos a contar los segundos: 1…2…3…. 5…. 6 .Suena el trueno.

Hemos podido contar hasta 6 segundos desde que vemos el rayo hasta que oímos el trueno. Si, como hemos dicho antes, el sonido tarda unos 3 segundos en recorrer un kilómetro, la tormenta de la que hablamos está a unos 2 kilómetros de distancia.

Ni que decir tiene que si volvemos a hacer la prueba y la diferencia de segundos entre el rayo y el trueno es cada vez menor, podemos entender que la tormenta se está acercando a nosotros… ¡es hora de resguardarnos!