Girl reading at school

España es uno de los países con mayor tasa de fracaso escolar del mundo. Es demasiado habitual encontrar casos de menores que abandonan los estudios antes de concluirlos por diferentes motivos, uno de ellos la falta de motivación a la hora de estudiar. Si quieres saber cómo motivar a un niño a estudiar, toma nota de estos consejos.

Consejos para motivar a un niño a que estudie

Conseguir que un niño estudie es más fácil de lo que parece siguiendo algunas pautas básicas.

Evitar el conflicto

Es importante procurar que la hora de estudio o de hacer los deberes no se convierta en una pelea continua entre los padres y el hijo. Si tu hijo se muestra reacio a estudiar, quizá sea debido a otros problemas, por lo que siempre deberías escucharle y tratar de proponer soluciones.

Dialogar sobre la importancia del estudio

Tu hijo debería ser consciente de que estudiar es iniciar el camino para llegar a ser alguien de provecho cuando crezca. No se trata de añadir una presión extra, sino de que comprenda que todo lo que hace le sirve para llegar a un objetivo a largo plazo, además de destacar lo importante de adquirir conocimientos y desarrollar la inteligencia en todos los ámbitos de la vida.

Predicar con el ejemplo

Los niños toman ejemplo de sus personas cercanas, padres, hermanos y amigos. Si en el entorno del niño, las personas leen, trabajan y se esfuerzan, posiblemente saldrá del pequeño realizar esas mismas actividades sin ningún problema o rechazo.

Construir un espacio agradable

Es vital que el niño tenga un espacio suyo, cómodo y agradable donde estudiar, desprovisto de otro tipo de estímulos que puedan distraerle en su actividad. Es mejor evitar que se acostumbre a hacer sus deberes en espacios como la cocina o el salón, porque esos lugares siempre tendrán distracciones.

Combinar el estudio con otras actividades

Si la concentración desaparece al cabo de un rato, es mejor que el niño haga una pausa para dedicar a otras actividades más lúdicas y seguir posteriormente con el estudio. Estas actividades adicionales son también necesarias y muy útiles para su desarrollo personal, como el deporte o algunos juegos.

Proponer recompensas al esfuerzo

Los premios suelen ser un estímulo efectivo a corto plazo, pero no tanto a largo plazo. Además, siempre es mejor que las recompensas no sean materiales, para que poco a poco aprenda a encontrar la satisfacción en los resultados y no en el premio.

El castigo como última opción

Siempre es recomendable evitar el castigo o el uso de la autoridad para obligar al niño a estudiar. Sin embargo, es posible que en determinadas circunstancias sea la única opción para conseguir el objetivo que se pretende. Como última instancia, deberías obligar al niño a que haga aquello que es su responsabilidad, para que entienda que tiene que cumplir con su deber.

Ahora que ya sabes cómo motivar a un niño a estudiar, puedes poner en práctica estos consejos. Recuerda que, en ocasiones, lo más efectivo para mejorar el rendimiento de un niño en la escuela es apostar por que acuda a clases particulares en una academia. Y tú, ¿cómo motivas a tu hijo para que estudie?

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